Miércoles, 22 Enero 2014 19:59

Cuento "El niño pequeño"

Hoy quiero compartir con vosotros una pequeña reflexión sobre el papel de la educación a partir de un cuento de Helen Buckley. http://maestrosymaestras.blogcindario.com/ficheros/lecturas/el_nino_pequeno.pdf

EL NIÑO PEQUEÑO

Helen Buckley

Una vez un niño pequeño fue a la escuela. Era bastante pequeño y era una escuela bastante grande. Pero cuando el niño pequeño descubrió que podía entrar a su salón desde la puerta que daba al exterior, estuvo feliz y la escuela ya no parecía tan grande.

Una mañana, luego de haber estado un tiempo en la escuela, la maestra dijo: “Hoy vamos a hacer un dibujo”. ¡Qué bueno!, pensó el pequeño. Le gustaba hacer dibujos. Podía hacerlos de todas clases: leones y tiburones, pollos y vacas, trenes y barcos; y sacó su caja de crayones y empezó a dibujar.

Pero la maestra dijo: ¡Esperen!, aún no es tiempo de empezar y esperó a que todos estuvieran listos. Ahora, dijo la maestra, vamos a dibujar flores. ¡Qué bien!, pensó el pequeño, le gustaba hacer flores y empezó a hacer unas flores muy bellas con sus crayones rosados, naranjas y azules.

Pero la maestra dijo: ¡Esperen!, yo les enseñaré cómo. Y era roja, con el tallo verde. Ahora, dijo la maestra, ya pueden empezar. El pequeño miró la flor que había hecho la maestra, luego vio la que él había pintado, le gustaba más la suya, mas no lo dijo. Sólo volteó la hoja e hizo una flor como la de la maestra. Era roja, con tallo verde.

Otro día, cuando el pequeño había abierto la puerta desde afuera, la maestra le dijo: “hoy vamos a hacer algo con arcilla”. ¡Qué bien!, pensó el pequeño, le gustaba la arcilla. Podía hacer toda clase de cosas con la arcilla: empezó a estirar y revolver su bola de arcilla.

Pero la maestra dijo: ¡Esperen, aún no es tiempo de empezar! Y esperó a que todos estuvieran listos. Ahora, dijo la maestra, vamos a hacer un plato. ¡Qué bien!, pensó el pequeño. Le gustaba hacer platos y empezó a hacer algunos de todas formas y tamaños. Entonces la maestra dijo, ¡Esperen!, yo les enseñaré cómo. Y les enseñó cómo hacer un solo plato hondo. Ahora, dijo, ya pueden empezar.

Publicado en Reeducación

RELACION ENTRE TDAH Y CALIDAD DE VIDA FAMILIAR

Desde hace unos años el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es uno de los más frecuentemente diagnosticados en psicología infantil. Nos ocupamos en este artículo de poner de manifiesto como esta patología afecta a la calidad de vida familiar, y como al disminuir esta puede influir en la persistencia  y mal pronóstico del trastorno.

Se ha observado en diversos estudios que la presencia de TDAH a menudo afecta a las relaciones interpersonales de los progenitores, dificulta las relaciones padres-hijos y aumenta los niveles de estrés familiar. Para evitar que estos factores acaben afectando negativamente al pronóstico del niño con TDAH sería muy importante que toda la familia contara con programas de ayuda y soporte dirigidos a promocionar la mejora de la calidad de vida familiar. En este sentido se han observado los beneficios de seguir una terapia familiar para abordar el problema desde una perspectiva más holística, no sólo centrada en atajar los problemas conductuales del niño mediante fármacos y técnicas conductistas, sino con una mirada más amplia que englobe a toda la familia y se ocupe de dar respuestas y pautas positivas a todos sus miembros

Es muy importante una comprensión profunda del trastorno y un alto nivel de acuerdo entre los padres respecto a los estilos de crianza de sus hijos. Diversos estudios señalan que un estilo de crianza autoritario y un pobre nivel de tolerancia a la sintomatología del TDAH afectan negativamente al pronóstico del niño. En este sentido hay que hacer hincapié en la idea de que el niño no hace "esto o aquello" para molestar, sino porque no puede hacerlo de una manera mejor, algo tan básico a veces es pasado por alto. Es intereseante observar al niño desde la compresión, y ofrecerle los límites que necesita para desarrollarse desde este punto de vista. De nada sirve culpabilizarse o buscar un porque, desde esta postura no conseguiremos ayudar al niño, parte de nuestra energía debe centrarse en creernos capaces de avanzar en esta situación, en estar fuertes para afrontar el problema.

El apoyo social con el que cuenta la familia también es muy importante, es bueno dejarse ayudar e intentar aprovechar todos los recursos que nos ofrezca el entorno, así como trabajar conjuntamente con profesores y otros adultos que están en contacto con el niño. Sería interesante que los padres o cuidadores de niños con TDAH tuvieran algún tipo de formación o recursos sobre como afrontar el estrés a partir de técnicas concretas que puedan poner en práctica con facilidad. Así mismo es importante que los adultos con un niño a cargo de estas características intentaran potenciar tanto su salud física como mental, las relaciones sociales y todo aquello que vaya en función de aumentar la calidad de vida familiar, algo que siempre va a repercutir positivamente en el desarrollo psicoemocional del niño.

Bárbara Valdivia, Psicologiaplus, Barcelona

Publicado en Opinión
Miércoles, 19 Octubre 2011 00:00

TDAH, AUTOESTIMA Y RENDIMIENTO ESCOLAR

El TDAH se asocia frecuentemente a fracaso escolar,la sintomatología que acompaña a este trastorno dificulta en gran manera que el niño pueda seguir adecuadamente el ritmo y las exigencias que se le presentan en la escuela. Por eso es tan importante la detección precoz del trastorno, ya que con un tratamiento adecuado de base tanto farmacológica como terapeútica los resultados pueden mejorar mucho y así evitar que el bajo rendimiento que se puede presentar afecten a la autoestima del niño, acaben por desmotivarlo y hacerle perder todo interés por los estudios.

Publicado en Opinión

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