Miércoles, 31 Agosto 2016 00:00

¿Qué quieren las mujeres?

                                                    

Esta semana en sesión un paciente (hombre) compartía conmigo cómo se sentía desplazado ante el papel de empoderamiento que su pareja mujer estaba teniendo ante su propia vida. Cuando las mujeres nos volvemos líderes en nuestra vida pensando, sabiendo lo que queremos y actuando en consecuencia el hombre se siente un poco "desubicado" y no sabe cómo actuar o cómo interpretarlo. El nuevo rol que está adquiriendo la mujer en la sociedad, cada vez más consciente de sus necesidades, más inteligente emocionalmente, más coherente con lo que verdaderamente es, nos asusta a los dos géneros. Todo esto es nuevo, nos paraliza, no sabemos qué hacer. 

En esa sesión me vino a la cabeza este cuento que está en el conocido libro Luna Roja de la autora Miranda Gray. Lo comparto tal cual a ver qué os parece. A mí me encantó cuando lo leí por primera vez y (secretamente) deseo que haya montones de hombres como Sir. Gawain. Allí va: 

La historia de Lady Ragnell comienza cuando un misterioso caballero desafía y derrota al rey Arturo y, en lugar de matarle, le propone un reto: debe adivinar qué es lo que más desea una mujer. La condición es resolverlo en tres días, pues si no lo consigue morirá y perderá sus tierras. En su camino a Camelot, Arturo detiene a toda mujer con la que se cruza y le formula la pregunta, ¡pero desafortunadamente cada una de ellas le da una respuesta distinta! Por último se encuentra en el bosque con una mujer vieja, fea y espantosamente deformada que asegura conocer la solución a tan difícil acertijo, y le dice que se la dirá siempre y cuando él le conceda un deseo. Presa de la desesperación, el rey acepta y la mujer le da la respuesta correcta, con lo que salva su vida y su reino; sin embargo, descubre espantado que el deseo de la bruja es contraer matrimonio con uno de sus caballeros.

Cuando presenta a la anciana ante la corte, no se sorprende al comprobar que a todos sus caballeros les provoca horror y repugnancia, y que la idea de casarse con ella les resulta disparatada a casi todos; pero por fin el valiente y galante Sir Gawain se ofrece como voluntario y la convierte en su esposa en una importante ceremonia, para sorpresa de la corte.

En la noche de bodas, ante el asombro de Gawain, aquella horrible mujer se transforma en una bellísima joven que le explica que la han hecho víctima de un hechizo y que, gracias al hecho de haberse casado con ella, Gawain ya le ha liberado de una parte; sin embargo, para que el encantamiento desaparezca por completo, él tendrá que responder correctamente a su pregunta: “¿Cuándo prefieres que sea hermosa: de día o de noche?”. El caballero se siente incapaz de tomar una decisión: si su mujer es bella durante la noche, será una amante aceptable y deseable, pero si enseña su hermosura durante el día, despertará la envidia de los demás y su posición en la corte mejorará notablemente. Desesperado, Gawain le ruega que sea ella quien elija, y por supuesto, en cuanto le deja tomar su propia decisión, el encantamiento se disuelve por completo y su esposa conserva la belleza tanto de día como de noche.

La respuesta tanto a la adivinanza de Arturo como a la pregunta de Gawain es la misma: una mujer debe ser fiel a su propia naturaleza o, tal como dice Arturo a su caballero, debe “salirse con la suya” o “hacerlo a su manera”. Lo que más desea una mujer es que la acepten como es, ya que la sociedad (masculina) tiende a encasillarla en un papel lineal y una imagen estereotipada, ignorando por completo su naturaleza cíclica; por eso, al poder elegir entre los dos polos de su esencia, Lady Ragnell tiene la posibilidad de integrar todos sus aspectos y transformarse en una bella mujer equilibrada.

Espero que lo hayáis disfrutado y que os anime a conocer y re-conocer las distintas caras y aspectos que coexisten dentro nuestro. Si tomamos consciencia y les damos cabida podremos expresarlas de forma más plena sin tener que reprimirlas. 

Extraído del libro Luna Roja, de Miranda Gray. Editorial alfaomega. Encontré en este blog otra versión del cuento que es una leyenda irlandesa.

Y para acabar le pongo un toque de humor, al fin y al cabo, "¿Qué quieren las mujeres?" es la pregunta del millón, no?

                                                 

 

                                                         

Publicado en Cuentos

El pasado mes de junio 2013, se publicó el informe: Estimaciones globales y regionales de la violencia contra las mujeres: prevalencia y efectos en la salud de la violencia en la pareja y abusos sexuales fuera de la relación de pareja. Este documento, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Escuela de Londres de Higiene y Medicina Tropical (The London School of Hygiene and Tropical Medicine) y el Consejo de Investigación Médica de Sudáfrica  (The South African Medical Research Counsil), presenta la primera revisión sistemática global sobre la prevalencia de dos formas de violencia contra las mujeres: la violencia por parte de su pareja y la violencia sexual por parte de alguien que no es la pareja.

El trabajo muestra, por primera vez, estimaciones globales y regionales de la prevalencia de estas dos formas de violencia, generadas con los datos de población de todo el mundo, que se han recopilado de forma sistemática.

El informe también detalla los efectos de la violencia sobre salud física, mental, sexual y reproductiva de las mujeres.  De este modo, se ha puesto de manifiesto que la violencia contra la mujer es un problema de salud pública, así como una violación de los derechos humanos de las mujeres.

Algunos de los resultados más destacables son:

El 35% de las mujeres de todo el mundo ha experimentado algunos de los dos tipos de violencia evaluados.

La mayor parte de esta violencia, es la que se da dentro de la pareja. A vinel mundial, casi un tercio (30%) de todas las mujeres que han tenido una relación, ha sufrido violencia física y/o sexual por parte de su pareja. Si tenemos en cuenta algunas regiones concretas, el porcentaje asciende al 38%.

A nivel global, el 38% de los asesinatos de mujeres, son cometidos por sus parejas.

Las mujeres que han sido maltratadas física o sexualmente por sus parejas, tienen más probabilidad de tener problemas importantes de salud. Por ejemplo, son un 16% más propensas a tener un bebé de bajo peso al nacer, tienen más del doble de probabilidades de tener un aborto, casi el doble de probabilidades de sufrir una depresión y, en algunas regiones, 1,5% más de probabilidad de contraer el HIV, en comparación con las mujeres que no sufren maltrato por parte de sus parejas.

A nivel mundial, el 7% de las mujeres han sido asaltadas sexualmente por un agresor que no era su pareja. Hay pocos datos sobre los efectos en la salud de este tipo de agresiones, sin embargo, la evidencia revela que las mujeres que han sufrido este tipo de violencia son 2,3 veces más propensas a tener un consumo abusivo de alcohol y 2,6 veces más de sufrir depresión o ansiedad.

De estos datos, se deriva que hay una clara necesidad de intensificar los esfuerzos tanto para procurar prevenir la violencia, como para proporcionar los servicios necesarios para las mujeres que ya la sufren.


Las variaciones en la prevalencia, que se dan según los países y regiones, ponen de manifiesto que la violencia se puede prevenir. Para ello es necesario promover los factores económicos y socioculturales que fomenten que se detenga la violencia contra las mujeres, como por ejemplo, asegurar los derechos económicos y legales de las mujeres, eliminar las desigualdades de género en el acceso al empleo o reducir la exposición infantil a la violencia.

Además de la prevención, otro objetivo pendiente del sector sanitario, es proporcionar una atención adecuada a aquellas mujeres que ya han sufrido violencia de algún tipo. Las nuevas guías clínicas y políticas de la OMS, hacen hincapié en la necesidad de integrar cuestiones relacionadas con la violencia en la formación clínica. Es importante que los profesionales de la salud entiendan la relación entre la exposición a la violencia y la mala salud de las mujeres, para que puedan detectarlo lo antes posible.

Este trabajo pone de manifiesto que la violencia contra las mujeres es un fenómeno generalizado a nivel mundial. No se trata de un pequeño problema aislado, sino que es un problema de salud pública a nivel mundial, de proporciones epidémicas y que requiere acciones inmediatas.

 

El informe completo se encuentra en: http://infocoponline.es/pdf/InformeViolenciaOMS2013.pdf

Publicado en Opinión
Miércoles, 27 Marzo 2013 00:00

Familias Monoparentales en aumento

Me pregunto cuantas de nosotras nos sentiríamos identificadas con esta historia. “El otro día compré una pequeña estantería para el piso. Pero cuando la monté y la coloqué en su sitio me di cuenta de que no me gustaba nada. Así que se la regalé a mi madre, que vive en una casa muy grande y sabía que en ella encontraría algún hueco donde le quedara bien. Vino a mi piso a buscarla y la bajamos juntas, para meterla en el coche. Entonces vimos que no cabría a no ser que la desmontásemos de nuevo. Y venga, otra vez para arriba con el mueble. Con todo ese número a mi madre y a mí nos dio un ataque de risa. Y ella me dijo: “¿Te imaginas lo que hubiera ocurrido si estuvieran aquí tu padre o tu ex marido? Nos habrían armado una buena”. Seguro que ellos me habrían criticado por comprar algo que no me gustaba y por nuestra ocurrencia de bajar con la estantería montada.”

La protagonista de esta anécdota, Carmina, trabaja en el Servicio de Información del Ayuntamiento, tiene una hija y está separada. Es la cabeza de familia de uno de los muchos hogares monoparentales que actualmente existen en España.

Como consecuencia del crecimiento en el número de divorcios, las familias compuestas por un único progenitor –la madre, en la gran mayoría de los casos- y un hijo, son cada vez más comunes.

Familias monoparentales

Hogares sin hombres, donde muchos niños ven hasta qué punto se reduce su nivel de vida cuando se depende de la pensión alimenticia que pasa el padre (cuando la paga) y de los ingresos que consiga la madre con su trabajo, son más comunes cada día y siguen en proyección de continuar aumentando.

Pero no todo son penurias para la mujer separada. En realidad, ella es quien toma la decisión de romper en la mayoría de los casos y respira aliviada cuando el marido abandona el hogar. Con él se marchan también muchas tensiones y un alto nivel de desgaste emocional.

Además muchas mujeres afrontan el reto de sacar adelante a su familia sin más ayuda económica que la que ellas puedan aportar. Y lo consiguen.      Familias monoparentales

Las madres solteras también forman parte de este modelo de familias. En la actualidad, la mujer soltera que se queda embarazada se ha librado (casi) del estigma social que antes la marcaba, al menos en las zonas urbanas. Según indican los últimos sondeos, un alto porcentaje de españoles considera que la mujer es libre de tener hijos sin establecer una relación de pareja.

Si bien en Suecia, Noruega y Dinamarca, la mitad de los nacimientos tiene lugar fuera del matrimonio desde hace unos cuantos años (ojo, digo fuera del matrimonio y no de madres solteras únicamente), en España, mientras aún sea necesario disponer de dos salarios para llegar a fin de mes, lo tenemos muy difícil. El perfil de madre soltera voluntaria en países nórdicos y EEUU responde al de una mujer treintañera (a veces desde los veintitantos), económicamente independiente y sin pareja estable, que quiere cumplir con sus anhelos de ser madre a pesar de que el hombre de su vida aún no haya aparecido en escena.

¿Qué piensas de este tipo de familia? ¿Es preferible vivir en un matrimonio infeliz o asumir sola las riendas de la casa y los hijos (en la gran mayoría de hogares este ya es terreno femenino) y garantizarles un bienestar emocional?

Fragmento adaptado del libro Soy madre, trabajo y me siento culpable, de Sonsoles Fuentes, Ed Grijalbo.

Recomiendo visitar la web de la Federació Catalana de Families Monoparentals: www.familiesmonoparentals.org

Publicado en Opinión

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