Viernes, 09 Marzo 2012 00:00

¿Por que mentimos?

Mentir es una práctica común, frecuente, habitual y que, conscientemente o no, la ponemos en práctica muchas veces sin darle mayor importancia.
Pensemos en una mentira piadosa. Imaginemos que llevamos una semana horrorosa. Al cruzar al vecino entrometido que no nos cae nada  simpático nos pregunta ¿Cómo está? Y respondemos “bien, gracias”. ¿Qué ha pasado? Pues que faltamos a la verdad. No estoy bien, pero no tengo ganas de explicárselo justo a él. Nadie se mortificaría por dar esta respuesta en este caso. Hay pequeñas mentiras que consideramos que podemos asumir muy fácilmente.

No conozco a nadie que no haya caído en la tentación de echar mano de una mentira piadosa en un momento de su vida.

Las razones que nos llevan a mentir son muchas y muy diferentes. Todas tienen en común algo: esconden la verdad. Por eso, cuidado! Cuando se elije conscientemente no revelar una información relevante, cuando ocultamos, cuando simplemente no mencionamos algo porque nos conviene que el otro no lo sepa, escondemos la verdad. ¿Ese silencio es una mentira? ¿Ese silencio es diferente de una mentira? ¿En qué?

 

Muchas veces usamos la mentira para esconder nuestras inseguridades o carencias. Para no afrontar lo que no queremos ver. Por ejemplo un marido que esconde a su esposa la existencia de su amante, podría detenerse y plantearse el hablar con su esposa sobre el malestar de la pareja y las distintas posibilidades que ambos tienen: luchar por salvar la relación, optar por separarse, cambiar algunos puntos de base, tomarse un tiempo para repensar las cosas, etc. Pero sigue con su amante a escondidas y dejando que todo empeore cada vez más, creando más distancia. Sentarnos a hablar nuestros problemas nos cuesta horrores. Muchas veces las mentiras nos ayudan en el corto plazo. O eso creemos.
Lo terrible es que cuando menos nos lo esperamos se vuelven contra nosotros.

Clases de mentira


Hay mentiras pequeñas y grandes. Creativas. Cobardes o muy atrevidas.

Una sola cosa está clara: si utilizamos la mentira es para esconder nuestras debilidades o nuestros supuestos fracasos. Mediante la mentira podemos vivir momentáneamente –y ficticiamente- una realidad mejor que la tenemos. Nos inventamos una alternativa fantasiosa que nos es más cómoda o más placentera. Mentimos porque nos conviene. Porque no queremos asumir las consecuencias de la verdad.
Cada persona tiene una relación única con la mentira. La más íntima de estas relaciones es el autoengaño. Nos mentimos a nosotros mismos para enmascarar nuestras frustraciones.


¿Qué ganamos con mentir?

¿Qué podemos perder si nos descubren?

Publicado en Opinión

Social

 

Contacto

Gala Placidia 8-10, 5to piso
08006 Barcelona
P: 93 178 35 37 - 666 28 93 15
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

*Es posible concertar horas de lunes a sábado. Se ruega avisar con 24hs de antelación en caso de no poder asistir.