Miércoles, 24 Junio 2015 00:00

Mujer y deporte

Conocemos que practicar deporte es beneficioso para todo el mundo y en este post quiero insistir en la importancia que tiene para la mujer, sobretodo en momentos de cambio.

Practicar deporte nos brinda un espacio único, y realizarlo junto a otras mujeres nos ofrece un área de comprensión, normalización y apoyo. El objetivo es activarse y buscar alternativas para mejorar la calidad de vida, promoviendo cambios e instaurando hábitos saludables. Hay muchos tipos de actividad física, hablar de deporte no significa hablar de alto rendimiento, sino que hay muchas y muy diversas maneras de practicarlo, ajustándolo a cada etapa, nivel, necesidad y motivación.

Sea como fuere, el deporte nos da energía, mejora nuestro sistema músculo-esquelético, nos pone en forma, mejora nuestra autoimagen, contribuye a una mejor concentración, memoria y relajación, nos libera, nos ofrece otro grupo de iguales, otro ambiente, etc. Y ¿por qué digo que es especialmente importante en momentos de cambio?    

Hay momentos críticos en nuestras vidas, momentos de tomar decisiones, en los que cambia la dinámica, en los que cambiamos nosotras, momentos en los que debemos ajustarnos a una nueva vida, gestionar nuestro tiempo y afrontar cambios. Algunos de estos momentos pueden ser: 

  • Embarazo y lactancia, momento que afecta tanto al área física (silueta corporal, movilidad, etc.) como psicológica (distintas actividades e intereses, gestión del tiempo, negociaciones con la pareja, etc.) Del mismo modo cuando los hijos dejan de depender de nosotras y/o salen del nido.
  • Menopausia, donde acontecen una serie de cambios como síntomas fisiológicos (sofocos, mareos, sequedad vaginal, insomnio, etc.), aumento del riesgo de osteoporosis y son muy comunes los estados depresivos, cambios emocionales y sobretodo la preocupación por la silueta corporal, que empieza a cambiar la distribución de grasas y tiende a engordar.
  • Tras determinadas enfermedades, operaciones y tratamientos, como por ejemplo en el cáncer de mama, donde la mujer debe atravesar una etapa de fuertes cambios y la necesidad de adaptarse a estos de la manera más funcional. 

 

mujer y deporte

Mi trayectoria tanto profesional como personal, no me deja duda sobre los beneficios del uso del deporte en el día a día y especialmente ante situaciones difíciles. Del mismo modo, la oportunidad de poder ver las cosas desde otro punto de vista, aumentar el propio autoconomiento y la autoestima son claves en situaciones de cambio, previniendo estados de ansiedad o depresión.

Publicado en Coaching



¿Os habéis planteado alguna vez qué implica atribuirle sentido a algo? Todos tenemos responsabilidades en nuestro día a día, ciertas obligaciones que si no las cumplimos parece ser que no estamos integrados en esta sociedad. Tenemos que trabajar ciertas horas, tenemos que ir a buscar a los niños a la escuela, tenemos que hacer la cena, tenemos que ir al gimnasio para perder esos quilitos de más, tenemos que, tenemos que, tenemos que... Sí, y es así. Siempre “tenemos que”. Acabamos viviendo con obligaciones que nos imponen o nos autoimponemos y llega un punto, cuando la mochila ya está más que cargada que nos sentimos apáticos, sin energía, coléricos, tristes, y no acabamos encontrando sentido a nuestra vida.

Precisamente hoy quiero hablar de la importancia de encontrar el sentido a las cosas que hacemos. Y ya que estamos en reeducación infantil, hablaré sobre la importancia de encontrar sentido a lo que aprendemos para conseguir el éxito académico, en base un artículo de M.Miras (2001), Afectos, emociones, atribuciones y expectativas: el sentido del aprendizaje escolar.

Miras dice que las condiciones básicas para que el alumno le atribuya sentido personal al aprendizaje son las representaciones que el alumno tiene de sí mismo, las expectativas propias y del profesorado y, por último, los patrones de atribución de significado.

Por un lado, las representaciones propias son de vital importancia ya que sus elementos (autoconcepto, autoestima y los yoes posibles) configuran el sistema del yo. Sin un sistema del yo formado que vendría a ser una identidad personal, el niño no es capaz de tener una imagen sobre sí mismo, es decir, una representación de sus rasgos (físico, capaciaddes, características psicológicas...) que también incluye una representación de sí mismo como aprendiz que sirve para afrontar el aprendizaje en un contexto educativo. Por tanto, su autoestima (valoración afectiva propia) será difusa de modo que no se podrá orientar al futuro para definir qué persona quiere ser, espera ser o teme ser. Conocerse y quererse es una de las bases para conseguir el éxito académico. ¿Cómo un niño va a ser capaz de interiorizar los conocimientos que se le enseña si no sabe qué es lo que más le gusta, qué es aquello que le permite sacar más rendimiento y competencia, y con qué conocimientos podrá desarrollar su máximo potencial?

Publicado en Reeducación

Ten hijos cuando tu consciencia te dicte que ese nuevo ser no esta en este mundo para ser una copia de ti.” CLAUDIO NARANJO.

Últimamente me llega mucha información sobre los modelos familiares y, en consonancia, hoy he leído esta frase de Claudio Naranjo que ha despertado en mí un interés especial. Ha sido en ese momento cuando me ha venido en mente: ¿qué papel tienen los padres en la autoestima del niño?

Muchos de vosotros estaréis de acuerdo en que la familia tiene un papel muy relevante en el desarrollo del niño, en especial en su autoestima entendiendo esta como la valoración que cada uno hace de si mismo.

Lejos de entrar en reflexión sobre las proyecciones el objetivo de este artículo es acercarnos un poco más a entender qué repercusiones tienen estas proyecciones de padres a hijos en la autoestima del niño. Pongámonos un momento en el cuerpo de un pequeño, un niño que se maravilla de todo lo que ve porque todo le es nuevo, un niño que no sabe hacer nada más que explorar y transmitir sus necesidades, fisiológicas y emocionales.

Publicado en Reeducación

Inicio del curso de "Cómo tener éxito con los hombres" para este mes de mayo

En este curso se enseñarán los pasos y movimientos clave que se deben hacer para encontrar el hombre adecuado y desarrollar una relación de éxito a largo plazo. Podrás conocer las claves del arte de seducir para desarrollar tu propio estilo y atraer a otras personas. Te enseñaremos cómo hacer para encontrar un montón de hombres sin perder un montón de tiempo. Aprenderás la importancia de ponerlos a prueba y la forma de hacerlo. También aprenderás a manejar los problemas y dificultades a medida que vayan presentándose y la forma de mantener viva una relación duradera.

Ver temario del curso

Fechas y horarios:

Jueves de 20 a 21:30h. Desde el 19 de mayo hasta 16 de junio inclusive.

Lugar: PLUS CENTRO DE PSICOLOGÍA.

Coste de este curso: 100 €

Consultar disponibilidad de plazas

A cargo de: Valeria Duarte. Psicóloga especializada en Inteligencia Emocional y Crecimiento Personal.

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Viernes, 09 Marzo 2012 00:00

¿Por que mentimos?

Mentir es una práctica común, frecuente, habitual y que, conscientemente o no, la ponemos en práctica muchas veces sin darle mayor importancia.
Pensemos en una mentira piadosa. Imaginemos que llevamos una semana horrorosa. Al cruzar al vecino entrometido que no nos cae nada  simpático nos pregunta ¿Cómo está? Y respondemos “bien, gracias”. ¿Qué ha pasado? Pues que faltamos a la verdad. No estoy bien, pero no tengo ganas de explicárselo justo a él. Nadie se mortificaría por dar esta respuesta en este caso. Hay pequeñas mentiras que consideramos que podemos asumir muy fácilmente.

No conozco a nadie que no haya caído en la tentación de echar mano de una mentira piadosa en un momento de su vida.

Las razones que nos llevan a mentir son muchas y muy diferentes. Todas tienen en común algo: esconden la verdad. Por eso, cuidado! Cuando se elije conscientemente no revelar una información relevante, cuando ocultamos, cuando simplemente no mencionamos algo porque nos conviene que el otro no lo sepa, escondemos la verdad. ¿Ese silencio es una mentira? ¿Ese silencio es diferente de una mentira? ¿En qué?

 

Muchas veces usamos la mentira para esconder nuestras inseguridades o carencias. Para no afrontar lo que no queremos ver. Por ejemplo un marido que esconde a su esposa la existencia de su amante, podría detenerse y plantearse el hablar con su esposa sobre el malestar de la pareja y las distintas posibilidades que ambos tienen: luchar por salvar la relación, optar por separarse, cambiar algunos puntos de base, tomarse un tiempo para repensar las cosas, etc. Pero sigue con su amante a escondidas y dejando que todo empeore cada vez más, creando más distancia. Sentarnos a hablar nuestros problemas nos cuesta horrores. Muchas veces las mentiras nos ayudan en el corto plazo. O eso creemos.
Lo terrible es que cuando menos nos lo esperamos se vuelven contra nosotros.

Clases de mentira


Hay mentiras pequeñas y grandes. Creativas. Cobardes o muy atrevidas.

Una sola cosa está clara: si utilizamos la mentira es para esconder nuestras debilidades o nuestros supuestos fracasos. Mediante la mentira podemos vivir momentáneamente –y ficticiamente- una realidad mejor que la tenemos. Nos inventamos una alternativa fantasiosa que nos es más cómoda o más placentera. Mentimos porque nos conviene. Porque no queremos asumir las consecuencias de la verdad.
Cada persona tiene una relación única con la mentira. La más íntima de estas relaciones es el autoengaño. Nos mentimos a nosotros mismos para enmascarar nuestras frustraciones.


¿Qué ganamos con mentir?

¿Qué podemos perder si nos descubren?

Publicado en Opinión
Lunes, 05 Noviembre 2012 00:00

El verdadero valor del anillo

Cuenta esta historia que un día, un joven acudió a consultar a un viejo sabio para pedirle su ayuda.

- Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo ganas de hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué debo hacer para que me valoren más?

El maestro, sin mirarlo, le dijo: “Cuánto lo siento, muchacho. No puedo ayudarte, ya que debo resolver primero mi propio problema. Quizás después…” Y, haciendo una pausa, agregó: “Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar”.

- E…encantado, maestro _titubeó el joven, sintiendo que de nuevo era desvalorizado y sus necesidades postergadas.

- Bien, continuó el maestro. Se quitó un anillo que llevaba puesto en el dedo meñique de la mano izquierda y, dándoselo al muchacho, añadió -: Toma el caballo que está ahí fuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. En necesario que obtengas por él la mayor suma posible, y no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó al mercado, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes, que lo miraban con algo de interés hasta que el joven decía lo que pedía por él.

Publicado en Terapias

Me gustaría hablar hoy de la autoestima del niño, cómo se construye y cuáles son los factores determinantes para su constitución. Antes de indagar en este último aspecto, es necesario definir qué es la autoestima.

La autoestima es “un juicio sobre el valor de uno como persona, basado en la evaluación de las cualidades que constituyen el autoconcepto.” (Shaffer, 2005, p.474).

Parece ser que el origen de la autoetima está relacionado con un apego seguro recibido durante los primeros años de vida. Los niños que reciben un apego seguro tienen un modelo positivo de su self y ésto se reflejará en la edad adulta con más probabilidades de ser un adulto feliz.

Posiblemente antes de los 4 y 5 años, el niño ya establece un sentido claro y significativo de la autoestima. (Shaffer, 2005).

Publicado en Reeducación

Leyendo el artículo de Valeria sobre la autoestima (Autoestima. Ser uno mismo) y el de Juande sobre el PSI, las capacidades y fortalezas, el empoderamiento... (El cambio en el tratamiento de la enfermedad mental. La atención domiciliaria. Qué es el PSI?) me han hecho pensar en un pequeño cuento de la tradición sufì que he leido en varias ocasiones:

Se dice que una noche Nasrudìn se encontraba mirando hacia el suelo, dando vueltas alrededor de una farola. Y un vecino que pasaba por la zona le preguntò: “¿Has perdido alguna cosa, Nasrudìn?”. Y éste le contestò: “Sí, estoy buscando mi llave”. Y seguidamente el vecino se puso a buscarla con él. Después de un rato apareció una vecina, que, intrigada, les preguntó qué estaban haciendo. “Estamos buscando la llave de Nasrudìn”. Y ella también se animó a ayudarles a encontrarla. Más tarde, otro vecino se unió a ellos y juntos buscaron y buscaron la llave de Nasrudìn.

Cansado y con ganas de irse a dormir, uno de los vecinos finalmente le preguntó: “Nasrudìn, llevamos buscando tu llave durante varias horas... ¿Estás seguro de haberla perdido en este lugar?” Y enseguida éste negó con la cabeza. “Entonces, ¿dónde crees que la has perdido?”. Sin dudarlo, Nasrudìn respondió: “La he perdido dentro de mi casa”. Sorprendido, otro vecino intervino en la conversación: “Pero, ¿por qué la estamos buscando aquí? Nasrudìn les miró muy seriamente y dijo: “Pues porque mi casa está muy oscura y aquí hay más luz”.

Posiblemente la mayoría necesitemos a alguien que nos acompañe en esa “búsqueda de la llave” o que nos haga darnos cuenta de que no buscamos en el lugar correcto. De igual manera, muchos temen mirar adentro por la oscuridad. Sin embargo, podemos sorprendernos. Una vez dentro, nuestros ojos se irán acostumbrando poco a poco a la oscuridad, de manera que nos será mucho más fácil manejarnos por el camino hacia nuestro interior, descubriendo que al final del todo está la luz que cada uno poseemos. El autoconocimiento es la llave que abre la puerta hacia nuestro interior, que es donde podemos conectar con nuestro bienestar. Todos poseemos unas capacidades y fortalezas innatas que se pueden potenciar para aumentar la funcionalidad y lo saludable que toda persona tiene, aspectos que nos llevan directamente hacia la luz.

¿Y qué son estas capacidades y fortalezas?:

- Cualidades y/o atributos personales, considerados como las características que definen lo que somos, cómo nos percibimos y cómo nos perciben. Resulta interesante para que se dé un proceso de reconfirmación de la identidad, puesto que se reconoce externamente algo que la persona desea o percibe internamente.

- Talentos y habilidades; es decir, características personales que hacen que la persona sea vista en la realización de tareas concretas como competente. Todas las personas desean ser competentes en algo, pero lo más importante para muchos es que otros reconozcan esta competencia en algún área personal.

- Fortalezas del entorno o medioambientales que son todos aquellos recursos dentro de la sociedad en la que vivimos que pueden hacer que la persona pueda conseguir sus objetivos. Recursos como: la familia, la comunidad, el ámbito laboral o formativo. En definitiva, serían todos aquellos lugares donde la persona puede interactuar sintiéndose segura, reconocida y valorada.

- Intereses y aspiraciones, entendidos como los proyectos de futuro, los hobbies, sueños, ambiciones en los que la persona invierte tiempo y pasión, buscando el logro, la autorrealización y la satisfacción personal.

Para ser conscientes de ello quizás necesitemos un acompañamiento profesional que nos ayude a conocernos y a tomar las riendas de nuestra vida.

Os animamos a intentarlo!!

Eva Rodríguez, equipo A-TI, Plus psicología, Barcelona.

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Cuando nos pasa algo malo todos nos sentimos desvalidos, nos invade la tristeza, vemos el futuro negro y cada pequeño esfuerzo se nos hace un mundo. Pero no todos vivimos los fracasos de la misma manera. Hay a quien este sentimiento le dura un corto período de tiempo y hay quien puede permanecer así semanas o meses, agravándose los síntomas hasta llegar a una depresión. Entre el primer y el segundo grupo de personas hay una diferencia fundamental y es la pauta explicativa que dan a cualquier situación adversa.

Esta forma de explicarse a sí mismo las cosas es la clave del proceso que conducirá a la esperanza o a la desesperanza. Una pauta explicativa pesimista da explicaciones a los sucesos adversos del tres tipos: - personal (la culpa es mía) - permanente (siempre será así) - penetrante (esto arruinará mi vida). Cuando uno explica un fracaso de manera permanente y global lo que está haEsto nos creará unas expectativas negativas y pensaremos que por muchas veces que lo intentemos siempre nos rechazarán y que no se trata de esa persona en particular, sino todas las personas que intentemos amar. Lo único que estamos haciendo es arruinar nuestras futuras búsquedas de amor. Además, si uno cree que también hay una causa personal: "No soy digno de que me amen" entonces también sufrirá su autoestima. Si lo ponemos todo junto y lo agitamos tenemos un tremendo cóctel de desesperanza perfecto para derrotarse a uno mismo: darse explicaciones personales, permanentes y globales para las cosas malas que nos suceden.

No es fácil cambiar la manera de pensar, pero darse cuenta de que tenemos unos esquemas disfuncionales para explicarnos ciertas cosas es el primer paso para intentar cambiarlos. Tenemos que pensar en que beneficios nos trae el ser tan pesimista (seguro que alguno hay) y sopesarlos con los prejuicios... y al final tenemos que llegar a la conclusión de que nadie más que nosotros mismos nos puede brindar la serenidad y la felicidad.

Si nos vemos atrapados por nuestros propios pensamientos es la hora de plantearnos el acudir a buscar ayuda profesional. Se puede vivir de una manera mucho más saludable cambiando algunos hábitos mentales y procurando potenciar nuestra inteligencia emocional, igual que podemos hacerlo con hábitos físicos, como hacer deporte o llevar una dieta sana. Tomemos un papel activo en la búsqueda de nuestro propio bienestar!

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Miércoles, 19 Octubre 2011 00:00

TDAH, AUTOESTIMA Y RENDIMIENTO ESCOLAR

El TDAH se asocia frecuentemente a fracaso escolar,la sintomatología que acompaña a este trastorno dificulta en gran manera que el niño pueda seguir adecuadamente el ritmo y las exigencias que se le presentan en la escuela. Por eso es tan importante la detección precoz del trastorno, ya que con un tratamiento adecuado de base tanto farmacológica como terapeútica los resultados pueden mejorar mucho y así evitar que el bajo rendimiento que se puede presentar afecten a la autoestima del niño, acaben por desmotivarlo y hacerle perder todo interés por los estudios.

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