Elementos filtrados por fecha: Octubre 2015

Cada vez son más las mujeres que practican deporte y cada vez con más nivel. Muchas por iniciativa propia, por puro placer, otras por motivos de salud y/o estética y otras introducidas por sus parejas. Sea la razón que sea es motivo para celebrar y cada vez se hace más hincapié en promocionar el deporte femenino desde diferentes organismos, asociaciones, comercios, etc. Pero muchas veces se cae en una postura paternalista que no favorece y a la larga limita el potencial femenino, aunque se haga con la mejor intención posible. Por ello he querido hacer una crítica constructiva, analizando 4 situaciones en las que el paternalismo limita el deporte femenino.

 

El paternalismo se define, según la Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Paternalismo) como “tendencia a aplicar las normas de autoridad o protección tradicionalmente asignadas al padre de familia a otros ámbitos de relaciones sociales tales como la política y el mundo laboral. Su aplicación conlleva una reducción de la libertad y autonomía de la persona o grupo sujeto a trato paternalista, y la justificación utilizada es la protección de la persona o grupo frente al posible daño que esa persona o grupo pudiera causarse a sí mismo en caso de disponer de mayor autonomía y libertad.”

 Mujer y deporte

Vista la definición, pasaré a comentar distintas situaciones que pueden enmarcarse dentro de conductas paternalistas y que quizás os suenen:

  • No salgas sola, la carretera es peligrosa. Gracias por querer cuidarnos, pero al fin y al cabo la carretera es peligrosa para tod@s... ¿no? ¿Qué nos hace pensar que es más normal que un hombre salga solo? ¿Qué nos hace ver a la mujer como más frágil? En este contexto es una persona sobre dos ruedas, una vida, sea del sexo que sea, expuesta exactamente al mismo riesgo.
  • Ya lo hago yo, no te preocupes. Gracias por querer ayudar, pero igual que tú eres capaz de hacerlo y si no lo aprendes, yo soy capaz de hacerlo y si no, pues también lo aprendo. Por parte del hombre, el querer ayudar, no dejar que nos manchemos, facilitarnos las cosas, ir más rápido… es decir, demostrar que “soy un hombre” limita la autonomía de la “dama”. Y por parte de la mujer, aprovechamos este trato para desinteresarnos y acomodarnos, pero también para volverte dependiente. Si no sabes hacerlo tú misma siempre dependerás de otra persona.
  • ¡Que machota o machorra! Expresión multiempleada en distintas situaciones que ¿son sólo propias de los hombres?
    • Que me guste el deporte, que entrene hasta bañarme en sudor, que tenga que tirar mocos mientras corro, que mes esfuerce hasta llegar al final, que gruña, que no llore cuando caigo, que me levante y continúe a pesar del dolor. ¿Por ser y comportarme como una deportista dejo de ser femenina?
    • Que haga las cosas por mí misma y sea autosuficiente. ¿Es cosa de hombres saber sacarse las castañas del fuego?
    • Que rinda más, vaya más rápido, tenga más fuerza, tenga más musculatura que algunos hombres. Si una mujer puede más que tú, ¿es porque es machorra? Quizás deberías trabajar tu autoconcepto y tu sistema de atribución de la responsabilidad.
  • Eventos exclusivamente para mujeres. Hay situaciones en las que es mejor hacer grupos separados por sexo para aumentar la comodidad de la persona y que pueda expresarse con más facilidad. Pero muchos eventos deportivos exclusivos para mujeres son un arma de doble filo. Suelen estar dirigidos a la iniciación deportiva y a veces se ven como “cosas de mujeres”, circunscribiendo el grueso del deporte femenino como de segundo nivel. La exclusividad femenina puede que haga más fácil el acercamiento de algunas mujeres al deporte, pero también contribuye a la idea de la necesidad de un espacio protegido y de suavidad o bajo rendimiento, aumentando diferencias entre sexos que afianzan estas ideas de debilidad.

 

No pretendo ser radical, todo tiene muchos matices, simplemente es una reflexión desde un punto de vista crítico y desde la creencia que desde el respeto y el no juicio, mujeres y hombres pueden iniciarse, compartir y dedicarse al deporte de manera más natural, mostrando su potencial sin nada que lo limite. Mujer, deporte, potencia, belleza, autonomía, fuerza, rendimiento, independencia, valentía, decisión, feminidad … conceptos que no deberían sorprendernos verlos en conjunto, ni considerarlos casos puntuales, sino como algo natural y cada vez más numeroso.

Publicado en Coaching

Social

 

Contacto

Gala Placidia 8-10, 5to piso
08006 Barcelona
P: 93 178 35 37 - 666 28 93 15
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

*Es posible concertar horas de lunes a sábado. Se ruega avisar con 24hs de antelación en caso de no poder asistir.