La disortografía entendida como tal, es la dificultad que presentan algunas personas en la escritura, atendiendo específicamente al déficit significativo en la ortografía de las palabras. La disortografía en muchos de los casos está asociada a otras dificultades específicas como puede ser la velocidad lectora, la comprensión o la expresión escrita; aunque también puede tener lugar de forma aislada.

Dentro de la disortografía podemos encontrar un amplio abanico de posibilidades, grados y tipologías. 

A continuación os presento los diferentes tipos que hay si atendemos a la clasificación de Luria (1980) y Tsvetkova (1997).

  • Disortografía temporal: se refiere a la percepción del tiempo y del ritmo. Se da la dificultad en la percepción constante y clara de los aspectos fonémicos de la cadena hablada y su transcripción escrita, así como la separación y unión de sus elementos.
  • Disortografía perceptivo-cinestésica: relacionada con las dificultades en el momento de articular fonemas y en la discriminación auditiva de los mismos. Tienen lugar sustituciones de letras en la escritura y en el habla.
  • Disortografía disortocinética: se refiere a la dificultad en la ordenación y secuenciación de los elementos gráficos, provocando errores de unión o fragmentación de las palabras.
  • Disortografía visoespacial: la relacionamos con la percepción visual y con la orientación espacial. Aparecen dificultades a la hora de percibir correctamente los grafemas. Es por ello que se comenten errores en la rotación de algunos grafemas como "b" por "d" o de "p" por "q". También hay sustituciones con otros como "a" por "o" o "m" por "n". 
  • Disortografía dinámica: dificultades en relación a la expresión escrita (gramática, orden de los elementos en la oración, coordinación de género y número o la omisión de elementos relevantes en la oración).
  • Disortografía semántica: la alteración se encuentra en el análisis conceptual de las palabras (significado). Se producen uniones y fragmentaciones de las palabras.
  • Disortografía cultural: se refiere a la incapacidad para aprender la normativa ortográfica,  las reglas propias de la ortografía arbitraria.

 

 

                                                                                      

 

En cuanto al nivel de gravedad podemos diferenciar entre leve y grave. Si nos referimos a la omisión o equivocación en el uso de artículos, plurales, acentos o faltas de ortografía por desconocimiento o mal uso de las reglas gramaticales estaríamos ante un nivel leve. En cambio, estaríamos ante un caso de nivel grave cuando hay dificultades de correspondencia grafema-fonema, omisiones, cambios de letras, sílabas, palabras, adiciones y sustituciones.

Para trabajar en la mejora de la disortografía se pueden realizar diferentes actividades relacionadas con la ortografía y con la lectura. No obstante, según el tipo de disortografía, convendrán más unas que otras. Veamos algunas de ellas que se pueden adaptar a las diferentes edades del niño o de las personas adultas:

  • Realizar pequeños dictados diariamente previa visualización para fijarse en la escritura de las palabras.
  • Hacer ejercicios de orientación especial, jugar con formas, colocación de formas y figuras en diversas posiciones, con rotación.
  • Ejercicios de memoria visual de imágenes, de objetos o palabras.
  • Formación de oraciones parte a parte, incluyendo cada vez una palabra más.
  • Dar golpes en la mesa cada vez que se dice una palabra o una sílaba.
  • Hacer ejercicios de separación de palabras en sílabas.
  • Encontrar fonemas que no corresponden en una palabra.
  • Hacer rimas de palabras.
  • Buscar palabras con un número determinado de sílabas.
  • Ordenar frases o sílabas.

Debemos pensar que nunca hay un plan de trabajo estandarizado y que por tanto lo más recomendable es estar asesorados por profesionales que ayuden a realizar la mejor intervención posible a cada caso y determinar los aspectos que conviene trabajar para cada diagnóstico.

 

Si crees que este puede ser el caso de tu hij@, no dudes en consultarnos sin compromiso por el servicio de pedagogía a domicilio en Barcelona al 666 289 315. 

 

Miércoles, 22 Marzo 2017 00:00

Deporte, estado de ánimo y sexualidad

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En el post anterior cuerpo sano, mente sana vimos algunas de las razones por las que el deporte nos proporciona salud física y mental. Sexualmente, encontramos que la conexión cuerpo-mente vuelve a ser un todo y por ello la relación deporte y sexualidad da mucho que hablar.

 

Deporte y salud sexual se relacionan desde la parte más física y fisiológica, según diversos estudios, en cuanto a que:

  • Al mejorar la presión sanguínea y la circulación, el deporte tiene un papel importante para la prevención y mejora de la disfunción eréctil en el caso de los hombres. En el caso de las mujeres, se eleva el flujo sanguíneo en el clítoris, mejorando los orgasmos.
  • La mejora del tono muscular pélvico contribuye también a una mejor sensación del orgasmo, así como a la prevención de la continencia urinaria y disfunciones sexuales.
  • Al tonificar la musculatura en general, nos sentimos con más vigor y, ya conectando con el plano psicológico, más a gusto con nosotros mismos, un punto clave para el erotismo.

                                                                          

                                                                    

 

Si el deporte tiene beneficios psicológicos, en cuanto a la mejora del bienestar y estado de ánimo, podemos intuir su relación con la sexualidad desde el plano psíquico. Y es que el estado de ánimo influye y condiciona el funcionamiento sexual, es decir, un buen estado de ánimo nos permite una mejor predisposición para iniciar y disfrutar del sexo.

¿Cuáles son los mecanismos por los que el deporte mejora el estado de ánimo? Mediante el ejercicio físico se estimulan muchas áreas de nuestro organismo, pero fundamentalmente son tres las sustancias implicadas en esta relación del deporte con la mejora del estado de ánimo y sexualidad.

  • Endorfinas: las endorfinas son un analgésico natural, unos neurotransmisores liberados por la hipófisis (estructura cerebral) que se encargan de estimular zonas del cerebro que producen placer. Con el deporte se estimula la liberación de endorfinas y sus beneficios:
    • Disminuye el estrés mental. Sensación de relax​.
    • Fuente de placer. Aumento deseo sexual.
  • Serotonina: la serotonina es otro neurotransmisor que participa, entre otras cosas, en la regulación del estado de ánimo. Regula el sueño y eleva la moral (antidepresivo), facilitando estados de bienestar, tranquilidad, placer y euforia. Además, tiene un importante papel en la capacidad de amar.
  • Dopamina: es el neurotransmisor de las emociones fuertes. También es la causa de las sensaciones de placer y relajación, tiene un importante papel en la motivación y la satisfacción.

Otrosneutrotransmisores como la noradrenalilna, responsable de la excitación y la energía, y hormonas como la testosterona y estrógenos, responsables del deseo sexual, también son estimulados mediante el ejercicio físico y en mayor o menor medida interaccionan con la sexualidad.

Queda claro que la práctica deportiva y sus beneficios, sobretodo el efecto anti-estrés, de relax, de mejora del humor y actitud positiva, etc. Nos permiten aumentar nuestra capacidad y deseo para sentir placer. Y como un pez que se muerde la cola, una buena salud sexual nos permitirá mantener un estado de ánimo más positivo.

 

 

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